¿Cómo afecta el Packaging a la venta final?

La elección de un envase acertado influye en un 55% en la decisión de compra

Packaging, ese anglicismo tan de moda que se ha introducido en nuestro vocabulario como una palabra tradicional más, pero, ¿qué queremos decir en realidad? Su traducción más idónea se acerca al “envoltorio”, “embalaje” o “envase” siempre que hablemos en nuestro sector. Realmente es la manera física en la que se presenta un nuevo producto.

Hasta hace relativamente poco tiempo, el packaging ha sido algo secundario y poco relevante para muchos, y es algo poco valorado todavía por algunas empresas o negocios, que dan más importancia al contenido que al continente. Esta situación ha cambiado por completo y si bien al envase no se le daba mucha relevancia, hoy es coprotagonista junto a su contenido.

La presentación de un producto es fundamental, no sólo habla de las propiedades que éste tiene, sino que cuenta toda su historia. ¿Y por qué es esto es tan importante? A modo de ejemplo pongamos la situación de que tienes que salir un día y dejar a tu hijo al cuidado de otra persona, cuanto mejor conozcas a la otra persona y más sepas de ella te inspirará más confianza, ¿no? Con los productos pasa lo mismo y el packaging te hace las presentaciones pertinentes al primer golpe de vista. A partir de él, tú lo empezarás a juzgar mejor o peor.

Un buen packaging es el elemento que hace perdurar la imagen de marca de un producto en la mente del público, a través de destacar sus mejores valores. Aspectos como lo funcional y reutilizable que sea o su diseño como valor diferenciador son esenciales para que el envase se convierta en un gran valor añadido al producto final, mejorando la experiencia de uso y reforzando su fidelización.

Por otro lado debemos tener en cuenta que el packaging diferencia una marca de sus competidores. La identidad visual, tacto, forma, logotipo y un sinfín de características muy pensadas influyen en la diferenciación de tu producto con respecto a los de la competencia. No se venden NUNCA productos iguales, consigue diferenciarte, crea una identidad visual de marca fuerte y posiciónate en la mente de los clientes.

Es un hecho que el packaging supone una inversión que repercute en el precio final, pero que aporta muchos beneficios al producto, a medio-largo plazo. A demás de una venta de mayor calidad y presencia, el producto gana una capacidad de fidelización del cliente que, sin duda, no alcanzaría sin él.

Por tanto a la pregunta ¿es imprescindible dotar de un packaging a nuestros productos? La respuesta es sí, es imprescindible usar un packaging adecuado para nuestros productos porque: aporta un indiscutible valor añadido, consigue diferenciarte, es un gran estímulo visual y lo más importante… Te cuenta toda su historia y esfuerzos para que puedas juzgarlo favorablemente.